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Mostrando entradas de mayo, 2020

Relatos desde el balcón # 3

La llegada de La Edad No me refiero a la cronología que, desde el instante en que somos concebidos, se mide en semanas y meses dentro del útero, y que, en el instante de hacer nuestra aparición en este mundo, contabilizamos en meses y años, del nacimiento a la muerte. Hablo de La Edad, así con mayúsculas, que es lo mismo pero no es igual, diría Silvio Rodríguez.  Muchos, presentes y ausentes, hemos llegado a un momento en el que La Edad se hace manifiesta; un momento irremediable en el que nuestro cuerpo y nuestra mente saben instintivamente dejar de hacer y pensar ciertas cosas que hasta ese momento formaban parte automática e incuestionable de nuestra cotidianidad, y empezar a hacer otras que nos parecen más cuerdas o convenientes, más a tono con una realidad incomprensible que de pronto resulta ser la nuestra.  No recuerdo en qué momento me empezó a preocupar caerme, ni cuándo opté por la comodidad de zapatos con tacón bajo. Sin perder mi estilo, mis gustos han...

Relatos desde el balcón # 2

Memorias de un recuerdo Conocí la casa de Hemingway en blanco y negro, mucho antes de visitar La Habana por primera vez. El tour, a cargo de un hombre calvo, de bigote y voz pausada nada cubana, empezó con una vista a vuelo de pájaro, como si yo estuviese asomada desde la gran torre hacia el jardín y la puerta principal. Como son los sueños, sin transición, me encontré dentro de la casa, recorriendo habitaciones con libreros ordenados, su máquina de escribir, su sillón favorito. Recuerdo unas cortinas blancas ondeando en la brisa que entraba por la ventana abierta. Las cabezas disecadas de varios trofeos africanos me recordaron los aspectos de Hemingway detestables a mi sensibilidad, como lo hizo el cartel de una corrida de toros madrileña. No encuentro justificación alguna a la crueldad gratuita, sin sentido, ni a la adrenalina de un perverso placer pasajero que, además, se ostenta en restos disecados como si fueran obras de arte del ingenio o la valentía humana.  No ob...